
Alajuela, Costa Rica. La cancha híbrida del Estadio Alejandro Morera Soto inició esta semana su tradicional proceso anual de renovación, una labor clave para mantener las condiciones de juego que han distinguido al recinto rojinegro desde la instalación de su moderna superficie en 2017.
Los trabajos forman parte del programa de mantenimiento que Liga Deportiva Alajuelense realiza al cierre de cada temporada, con el objetivo de recuperar el césped tras meses de intensa actividad deportiva, que incluye entrenamientos, partidos oficiales y eventos internacionales disputados en el inmueble.
La primera etapa del proceso consiste en retirar la capa superficial del zacate que presenta desgaste producto del uso continuo. Posteriormente, se ejecutan labores especializadas para favorecer la regeneración natural de la gramilla y mejorar las condiciones de crecimiento desde la raíz.

Además del raspado de la superficie, el terreno recibe tratamientos fitosanitarios y un proceso de aireación profunda mediante maquinaria especializada, permitiendo una mejor circulación de oxígeno hacia las raíces del césped bermuda que compone la base natural de la cancha híbrida.
Como complemento, se aplican fertilizantes, micronutrientes y estimulantes de crecimiento que ayudan a acelerar la recuperación del terreno y garantizar una superficie uniforme para el inicio de las próximas competencias oficiales.
Según informó el club, las labores se desarrollarán durante aproximadamente una semana. Después de ello, la cancha necesitará varias semanas adicionales de recuperación para alcanzar nuevamente su mejor estado antes del regreso de la actividad competitiva.
La gramilla híbrida del Morera Soto es considerada una de las mejores del país y este mantenimiento periódico resulta fundamental para conservar la calidad del terreno, reducir el riesgo de lesiones y ofrecer condiciones óptimas para el espectáculo deportivo.