
La delantera costarricense Priscila Chinchilla ha dado un salto gigantesco en su carrera al convertirse oficialmente en nueva jugadora del Atlético de Madrid Femenino, uno de los clubes más importantes de la Liga F de España y de Europa.
Chinchilla —de 24 años y habitual con la Selección Nacional de Costa Rica desde los 17— estampó su firma con el club hasta el 30 de junio de 2027, tras llegar como agente libre procedente del Zenit ruso, donde jugó la temporada pasada.
Una carrera que cruza fronteras
La tica inició su trayectoria en equipos del fútbol nacional como Suva Sports, Arenal de Coronado, AD Moravia, CODEA Alajuela y Liga Deportiva Alajuelense Femenino, antes de poner rumbo al exterior.
Su recorrido como legionaria comenzó en Glasgow City (Escocia) en 2021, donde se destacó en competiciones continentales y fue elegida como una de las figuras de la liga. Luego pasó por Pachuca (México) y más recientemente por el Zenit (Rusia), lo que le dio experiencia en diversos estilos de juego y escenarios competitivos.
Objetivos ambiciosos: de ganar títulos a dejar huella
En sus primeras declaraciones como rojiblanca, Priscila aseguró que cumplir el sueño de vestir la camiseta del Atlético de Madrid para competir en la élite del fútbol femenino es solo el comienzo. “Estoy muy contenta, es algo muy importante para mí y para mi carrera… he seguido al club desde pequeña”, afirmó.
Además, dejó claro su ambicioso objetivo: “Quiero ganar todas las competiciones… la Supercopa, la Champions y dejar mi huella en cada partido.” Declaro Priscilla al periódico La Teja

Bienvenida oficial y ambiente de equipo
El club colchonero le dio la bienvenida de manera oficial a través de sus canales institucionales y redes sociales, destacando la calidad, velocidad y definición de la atacante costarricense como refuerzo clave para la delantera.
Compañeras y staff le brindaron una cálida recepción, con abrazos y gestos de apoyo, consolidando un ambiente positivo para su integración al plantel.
Un impacto más allá de lo deportivo
El fichaje de Chinchilla no solo representa un avance individual para la jugadora, sino también una señal de crecimiento para el fútbol femenino costarricense, colocándolo en la vitrina de uno de los clubes más exigentes del continente.
Con su llegada, Costa Rica suma representación en la élite europea y mantiene viva la presencia de futbolistas ticas en grandes ligas del viejo continente en este 2026.