
No cabe duda que la Navidad puede hacer cualquier milagro en las personas, más allá de sus diferencias y un claro ejemplo lo vivieron alemanes e ingleses cuando trascurria el año de 1914 donde el mundo era víctima de la Primera Guerra Mundial.
Un pasaje triste con un evento que sin duda marcó en la historia del mundo, así como en el fútbol. En vísperas de Navidad, según cuentan historiadores, ambos bandos beligerantes pusieron una pausa momentánea al fuego para disfrutar de las fechas.
En Noche Buena los alemanes, desde sus trincheras, empezaron a cantar el villancico de «Noche de Paz», a lo que los Aliados (franceses, británicos y belgas) prontamente se unieron. Dentro del cese al fuego ambos bandos dejaron de lado sus diferencias y disfrutaron de un partido amistoso de fútbol.
El epicentro de este milagro navideño fue en Ypres, Bélgica. En un terreno de futbol improvisado Alemania se enfrentó a Inglaterra, siendo los soldados combatientes los principales actores, el encuentro de la Tregua de Navidad término con un ajustado 3-2 a favor de los alemanes.
Esto puso como ejemplo que muchas veces, las diferencias del ser humano por temas políticos, religiosos, estructurales y demás quedan de lado cuando se acercan estas fechas y está primero la empatía, el respeto, la tolerancia y la vida.

En el 2014, en el centésimo aniversario del evento, la UEFA encabezada por Michel Platini organizó un partido con personalidades del futbol y la política, además de revelar una estatua que honra un partido que, por unos instantes, puso fin a la sangrienta batalla que libraban dos bandos contrarios.
(Fotos – Agencias Internacionales).