
El Caribe costarricense volvió a colocarse en el centro del deporte nacional. Desde este lunes, Limón es oficialmente la capital deportiva del país con el inicio de los Juegos Deportivos Nacionales y Paranacionales 2026, un evento que durante casi dos semanas reunirá a miles de atletas de todos los rincones de Costa Rica.
La apertura se realizó en el Estadio Juan Gobán, donde el tradicional encendido del pebetero marcó el banderazo de salida a una competencia que involucra a 81 comités cantonales y más de cinco mil deportistas, entre convencionales y paralímpicos.
Las justas se extenderán hasta el 24 de enero y se disputarán en escenarios ubicados en Limón, Pococí, Guácimo, Siquirres, Matina y Talamanca, una distribución que convierte a toda la provincia en una gran villa deportiva.
Mucho más que fútbol
El programa incluye 29 disciplinas oficiales, a las que se suman deportes de exhibición como surf, rugby, cricket, tiro con arco y porrismo, una señal clara de cómo el evento ha evolucionado para abrir espacio a nuevas prácticas deportivas y a una mayor diversidad de atletas.
Delegaciones como San José y Alajuela llegan con las nóminas más grandes, pero el verdadero valor de los Juegos sigue siendo el mismo: ofrecer una vitrina nacional para jóvenes talentos que hoy compiten en categorías formativas y mañana podrían vestir la camiseta de Costa Rica.

Un legado que va más allá de las medallas
La organización de Limón 2026 no solo se mide en resultados deportivos. La provincia recibió mejoras importantes en infraestructura, incluyendo el Estadio Juan Gobán, gimnasios, canchas y pistas atléticas, inversiones que quedarán para el uso de las comunidades una vez finalizado el evento.
Así, los Juegos no solo activan la economía local y la proyección turística, sino que dejan una huella permanente para el desarrollo del deporte limonense.